martes, 17 de enero de 2012

El doble pivote en fútbol ¿anacrónico?

"cabe preguntarse si el doble pivote es una opción"
No recuerdo quién dijo que el concepto Pared en fútbol era algo obsoleto, y que lo que imperaba en estos momentos era el concepto Triangulación. Esto lo oí antes de que Guardiola diera una vuelta de tuerca siendo entrenador del Barça.

Así pues, y viendo la continúa evolución que tienen los conceptos deportivos, toca revisionar uno que, a mi juicio, puede (y debe) ser revisionado.

"el doble pivote se ha ido vulgarizando"
Entendiendo que los sistemas de juego, esto es, la organización inicial de los jugadores en el terreno de juego, se estructura en líneas, y sabiendo que sobre el campo, ese sistema no es 100% fiable puesto que es un punto de partida sobre el que los jugadores se mueven, cabe preguntarse si el doble pivote es una opción que se ha quedado obsoleta en el tiempo, aunque muchos entrenadores lo sigan utilizando.

En primer lugar, tener dos mediocentros te da dos opciones de salida de balón, y defensivamente sirve para poder dar coberturas a a extremos y laterales, además de ayudar a los centrales cuando lo necesiten.
Pero el doble pivote se ha ido vulgarizando hasta límites insospechados, llegando al punto de que se consiente que uno de los dos pivotes, uno de los jugadores que pueblan el centro del campo de un equipo y que es la parte esencial del juego ataque-defensa, no tenga unas grandes cualidades técnicas con el balón.
Por ahí, los grandes agentes vieron la oportunidad de colar a todos los jugadores africanos con poco conocimiento del fútbol pero superdotados atletas. Y fueron desfilando uno tras otro. Italia se enamoró de ellos, se pagaban (se pagan) auténticas barbaridades por jugadores que tienen los pies torcidos cuando recibian el balón. Hasta el Real Madrid, símbolo de símbolos, dio el 10 a un jugador de ese corte.

Pero no pasaba nada, se daba por supuesto que en un equipo donde existía el doble pivote, uno tenía que ser muy bueno con balón, y el otro un cabra loca insufrible que recuperara el balón y se la diera a un compañero, a ser posible no más léjos de dos metros, puesto que tres metros ya era una distancia de poca precisión.

"Sissoko, Diarra, Essien, Obi Mikel"
El primero que hizo carrera con esto fue Makelele, un dechado de virtudes defensivas que hacía la vida más fácil a Zidane en el Madrid. A nadie se le ocurrió pensar que Zidane apenas perdía balones y que Helguera arreglaba los desaguisados del francés. No, el gran Claude era genial. Luego aparecieron los Sissoko, Diarra, Essien, Obi Mikel. Hasta el Barcelona, club que tiene el número 4 como símbolo de su estilo de juego, desplazó su centro de gravedad a los interiores y dejó la posición de mediocentro para un jugador de corte menos técnico. Pero ahora iremos a ello. Sigamos en lo anterior.
Así pues, teníamos a un gran jugador junto a un gran corredor de fondo. ¿Y para sacar el balón desde la defensa de una manera ordenada y evitar  que los defensas golpeen el balón donde Cristo perdió el gorro que hacemos? Se la damos al bueno, claro, porque el otro no sabe. Entonces, ¿para qué quiero dos mediocentros? Además, sumemos la opción de que, al sobrar uno de los dos, se pierde un jugador más en el ataque.
"sabía lo que se hacía con los pies"
En cuestiones defensivas, los grandes valedores del doble pivote dicen que ayudan a las bandas y a las coberturas. Cierto, pero de momento, al fútbol se juega con un solo balón, así que, para una cobertura, un jugador. Me sigue sobrando el otro pivote. Y en ataque, al jugar los dos en la misma línea (línea que no es real, puesto que uno siempre debería estar más adelantado o atrasado que el otro, el pase entre pivotes no supera ninguna línea de presión rival.
Cuando Touré Yaya fichó por el Barça, fue el primer jugador de color que jugaba en esa posición que sabía lo que se hacía con los pies (la calidad técnica de éste supera de largo a los otros pivotes africanos), tanto que ahora en el City, con su posición más adelantada, es un jugador más peligroso.
Es la única excepción a la falacia del jugador de gran constitución física y dechado de virtudes atléticas que tiene gran despliegue físico. Mal que les pese a algunos, los buenos son los que saben dominar el balón.
Los dos mejores mediocentros del mundo son españoles. Y de raza blanca. Y los dos se encuentran mejor jugando solos que con doble pivote. Por algo será.
"los buenos son los que saben dominar el balón"

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