sábado, 1 de marzo de 2014

Deportistas que cambiaron el deporte: Haile Gebreselassie

"El pequeño Emperador etíope marca un antes y un después en las carreras de Fondo"
El pequeño Emperador etíope marca un antes y un después en las carreras de Fondo, al igual que muchos años antes hiciera un ilustre como Emil Zatopek. Aparte de eso, sus métodos de entrenamientos son revolucionarios, de ahí que le consideremos como el mejor atleta de fondo que ha pisado la faz de la tierra, independientemente de si sus récords son batidos o no (lo normal es que Bekele le arrebate todos, pero Gebre es especial).
El bueno de Gebre (y al hablar del término "bueno" referido a Gebre es algo más que un calificativo), tenía que recorrer 10 km para ir a la escuela. Obviamente, tenía otros 10 km de vuelta. Mientras recorría esa distancia, llevaba en su mano izquierda los libros. En su vida deportiva, Gebre correrá siempre con el brazo izquierdo haciendo un pequeño movimiento hacia el centro del cuerpo, una seña de identidad de su época de la escuela que nunca corrigió. Ni falta que hacía. En 1995 bate el récord del mundo de 10.000 (26:43,53) y 5.000 metros (12:49,39). En 1997 baja el récord de 10.000 metros en ¡12 segundos!. En 1998 es todavía más grandioso: 10 segundos en 5.000 (12:39,36) y otros 9 segundos en 10.000 (26:22,75). En total, ha bajado el récord ¡21 segundos en tres años! A todo esto se nos olvida una cosa: Gebreselassie es asmático. Como colofón a su carrera en pista, y después de ganar 5 campeonatos del Mundo, gana en un sprint a Paul Tergat en la final de 10.000 metros en las Olimpiadas de Sidney. En esa final se corre el segundo 5.000 más rápido que el primero, y la última vuelta en unos siderales ¡56 segundos! Tres atletas de Kenia, con Paul Tergat a la cabeza, intentando destronar al hombre de la sonrisa eterna. Era imposible. Gebre es una pesadilla para Paul Tergat y para toda Kenia (con Bekele de sucesor, la historia parece la misma), de hecho continúa todavía en la media maratón y la maratón.Gebre iba, no mejorando, sino pulverizando cada uno de los records que poseía Tergat. La última muestra, el record de Maratón: 2h,  04min, 26 seg; 29 segundos mejor que el anterior record del mundo. Una barbaridad.
"29 segundos mejor que el anterior record del mundo. Una barbaridad"
Al acabar la carrera, Haile Gebreselassie pidió perdón a los aficionados, porque podía haber corrido en 2h 03 minutos. La calidad humana y el corazón de este hombre, siempre feliz y apegado a sus raíces (En Etiopía es casi una deidad), le convierten por derecho propio en una de esas personas que sobrepasan lo estrictamente deportivo. Imprescindible ver su récord del mundo en Hengelo en 1995 y la carrera de Sidney 2000.
Ahora Haile Gebreselassie no pulveriza marcas cada día, ve cómo hay gente que supera sus récords y sin embargo, no pierde la sonrisa. Va a hacer de liebre para Mo Farah en el Maratón de Londres. Todo un campeón con mayúsculas al servicio de los otros.
"muy pocos, han hecho vibrar al aficionado al altetismo como este hombre de sonrisa perenne"
Pasarán los años y atletas con mejores registros que Gebreselassie aparecerán, puede que incluso haya atletas más carismáticos que el etíope, pero pocos, muy pocos, han hecho vibrar al aficionado al altetismo como este hombre de sonrisa perenne, ese terror verde que asolaba cada pista, cada asfalto, siempre con una zancada ágil, dispuesto a correr cada vez más rápido. El niño que corría para ir a la escuela se convirtió en el atleta ejemplar.

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