lunes, 10 de marzo de 2014

Jornada 27: Valladolid-F.C. Barcelona

"Se presentaba el Barcelona en el José Zorrilla jugándose tres puntos"
Se presentaba el Barcelona en el José Zorrilla jugándose tres puntos antes del partido de vuelta contra el Manchester City en Champions League y con aspiraciones de depender de sí mismo en la competición doméstica en el encuentro frente al Real Madrid. Martino, ante la baja obligada de Iniesta, sitúa a Neymar y Pedro arriba junto a Messi, batuta para Xavi y Cesc, con Mascherano y Piqué como centrales. Partido importante a la hora de afrontar con calma los siguientes encuentros.

"Al Valladolid no le preocupó en exceso ceder el balón, pues era inevitable"
- El enigma de los dos delanteros: JIM sitúa a Manucho y Javi Guerra en ataque. Jugar con dos delanteros implica varias cosas: 1) Evitas que los centrales tengan un jugador libre, obligando a Busquets a hacer ayudas permanentes. 2) Puedes jugar directo buscando segunda jugada + presencia en el área. Por contra 1) cedes iniciativa al rival. Al Valladolid no le preocupó en exceso ceder el balón, pues era inevitable. Juan Ignacio Martínez decidió apostar por romper la línea de flotación blaugrana desde el principio. Romper la salida clara de balón de los centrales.
- Entre la rutina y la desidia: Se presentó perezoso el Barcelona en las ejecuciones con balón, lento y fallón, pero con facilidad en los tres cuartos. Partido de ritmo bajo que en ningún momento favoreció a los culés, tremendamente erróneos con el balón, algo desconcertante a estas alturas de la temporada.
"Nos hemos cansado de decir que Xavi necesita un hábitat para ser diferencial"
- Sin timonel: Y si hay alguna certeza a día de hoy es que el Barcelona no puede jugar sin sus tres cerebros. Sin Iniesta, Xavi y Cesc no supieron mandar, en especial por su nula capacidad para someter a un ritmo adecuado. Nos hemos cansado de decir que Xavi necesita un hábitat para ser diferencial. Y eso no surte efecto sin el de Fuentealbilla junto a Cesc.
- Piqué frente al mundo: Con un errático Barcelona, atónito ante semejante despropósito con el balón en los pies, Gerard Piqué sostiene al equipo como un coloso. Y es que cuando el central catalán se erige como protagonista es que mucho, y muy mal, se han hecho las cosas.
"Messi situado unos pasos más atrás junto a Xavi, perdiendo de manera consciente el oremus"
- Cortocircuito Martino: Con el marcador en contra y sabiéndose lo que se jugaba el equipo, Martino decide revolucionar el equipo, optando por menos control y más juego directo en un equipo que desconoce cómo se juega a eso. Messi situado unos pasos más atrás junto a Xavi, perdiendo de manera consciente el oremus. Señal de desesperación en un entrenador que, pueda gustar más o menos, tenía un plan a seguir. Los que han criticado a Martino desde el principio refutarán sus ideas, pero a nadie se le escapa que Martino buscó variantes al ataque organizado culé, corrigió cuando pudo y ahora se ha desnortado. Cierto es que pequeñas piezas se cambiaron, pero también es verdad que un entrenador inmovilista habría sido peor. En definitiva, a Martino le iban a crucificar hiciera lo que hiciera. Toca pensar en saber cómo reorganizará sus ideas el entrenador rosarino, si apostará definitivamente por Iniesta en la banda o morirá con sus ideas aún a costa de entender que el ABC blaugrana es mucho menos elástico de lo que se pensaba. A estas alturas, no se puede desandar lo andado.
"Demasiados frentes abiertos para un equipo que no puede ni siquiera encomendarse a su mejor jugador"
- Golpe a la mandíbula: Esta derrota aleja al Barcelona a cuatro puntos del Madrid, le hace tambalear en seguridad frente al City (Pellegrini contando con Agüero es peligroso a pesar de los dos goles de ventaja), deja al nunca respaldado Martino con muchas dudas, en una institución que vive a golpes de asombro y rubor cada semana. Demasiados frentes abiertos para un equipo que no puede ni siquiera encomendarse a su mejor jugador.

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